Biblioteca de Navelgas: Los abuelos cuentacuentos

Entre las actividades organizadas en las bibliotecas asturianas con motivo del Día del Libro (que pueden revisar desde aquí) hemos querido dejar para esta sección la realizada por la Biblioteca de Navelgas (Tineo) con sus “Abuelos cuentacuentos”.

La villa de Navelgas, conocida por su legendario bateo del oro a orillas del río que le da nombre, cuenta con una población envejecida que aun mantiene las tradiciones de un marco agrícola y ganadero. Hacia ella ha mirado su biblioteca para fomentar el contacto con los más jóvenes. Su bibliotecario, Elías Veiga, nos traslada la esencia de esta actividad, que no es otra que la esencia de la tradición oral: la transmisión de generación en generación de un patrimonio y un legado cultural:

 

Quizás en estos tiempos de revoluciones tecnológicas y derivas ideológicas, en esta geografía del espacio donde todo va muy rápido, demasiado rápido, sin rumbo, alguien se pregunte ¿Para qué sirve un abuelo? Entiéndase la pregunta desde el más respetuoso de los puntos de vista. Pero aún así, ¿existen los abuelos? ¿Están? ¿Son? ¿Fueron antes igual de invisibles o simplemente esto es lo de siempre, están pero su tiempo ya pasó?

Quizás es ahora, cuando el plástico se derrite y lo artificial se esfuma, cuando uno se da cuenta de que sí que están ahí, con toda su fragilidad de mariposa, al final del túnel, en el banquillo de reserva, sosteniendo un mundo para que nada se derrumbe del todo.

Son, por otro lado, los tiempos de una Asturias envejecida y, especialmente, de una comarca, la suroccidental, tremendamente castigada por la transición de un cambio a ninguna parte, o por lo que es lo mismo, por la incompetencia, la desidia, la mediocridad, el abandono… Y ahí están, como flores entre las ruinas y, a la vez, símbolo de lo que fue y pudo haber sido, estos seres mitológicos que nos hicieron venir para vivir, estas columnas que aguantan por nosotros el peso de la desorientación y las dudas.

Con tantos años, saben mucha letra y, a veces, tienen mucho cuento, pero sobre todo, sobre todo, saben muchos cuentos, generalmente aquellos que se transmitieron de generación en generación de forma oral a través de los tiempos. Precisamente por ello, les pedimos su colaboración para contar algunos de ellos en Navelgas. No sólo a sus nietos, también a sus hijos, a la cocinera, al conserje, al conductor del autobús que apagó el cigarro y entró a escuchar, o, mejor dicho, a sentir esa vieja costumbre de transmitir emociones con el poder de las palabras.

“sentir esa vieja costumbre de transmitir emociones con el poder de las palabras”

Eso que aprendieron de sus padres, y los suyos de los suyos y de los suyos y de los suyos y así hasta el infinito o hasta las cavernas porque allí empezó esta manía de contar, de inventar, de marearnos la perdiz para que queramos saber más y más. Y ahora cuénteme otro, aquel de allí o aquel de ayer. Ah, y sí, sí quiero que me cuente el cuento de la buena pipa…otras doscientas veces.

Y en esto Asturias es rica, millonaria en tesoros, El Dorado de carne y hueso de la historia y la tradición. Algo así como una franquicia que se debiera vender un poco mejor (que nada tiene que ver con vender la moto) para, al menos, darnos cuenta por bocas ajenas de lo bueno que tenemos y lo mucho que no sabemos.

Y en esto también Tineo es un territorio rico, Rockefeller, una mina donde se han conservado gran cantidad de cuentos populares y tradicionales. Apagados, ocultos, en cierta manera, por la vorágine de las nuevas tecnologías y por una moda muy de la transición asturiana cuyo dogma era renegar de todo lo que oliese a tradición e identidad.

Por ello quisimos volver a aquella sensación de calor, de cercanía, de saber estar, invitándolos a ofrecernos su sabiduría, a ejercer su derecho de bardos nombrados a dedo por el consejero delegado del tiempo, para estrechar lazos (y atar cordones) entre las distintas generaciones revalorizando el papel tan importante que juegan en la educación de los más jóvenes.

 

 

 

 

 

 “quisimos volver a aquella sensación de calor, de cercanía, de saber estar, invitándolos a ofrecernos su sabiduría, a ejercer su derecho de bardos nombrados a dedo por el consejero delegado del tiempo”

Para organizar la actividad de “Los abuelos cuentacuentos”, la Biblioteca y el Colegio Público de Navelgas han tenido en cuenta un libro casi único en Asturias que nos sirvió de gran ayuda: Cuentos de tradición oral d’El Cuartu los Valles (Academia de la Llingua Asturiana, 2005), cuya autora, Marta López Fernández, profesora de lengua asturiana, natural a su vez de Navelgas, recoge, entre gran número de informantes de la zona, en su mayoría personas ya de cierta edad, sesenta y siete cuentos tradicionales. Este libro y todos los informantes en él mencionados fueron el punto de partida para desarrollar la actividad.

Así pues, de forma gratuita, tuvimos la suerte de contar con los ingredientes básicos para mezclar en la coctelera:

  1. Una tradición propia muy rica y bien conservada
  2. Un marco social y geográfico idóneo
  3. Unos colaboradores de primer orden

Habría que añadir otro más: unos espectadores hechizados por la magia de los gestos y las palabras.

En definitiva, una experiencia social y cultural enriquecedora, divertida y, por encima de todo, muy gratificante.

 

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Sobre el autor

Red de Bibliotecas Públicas del Pdo. de Asturias