Cincoxcinco= Aitana Castaño

Aitana Castaño (Langreo, Asturias, 1980) es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido redactora de La Nueva España y La Voz de Asturias y jefa editorial de La Cuenca del Nalón. Ha colaborado en la redacción de A7, Asturias 24 y ha escrito para diversas revistas y publicaciones sobre minería, las cuencas mineras, el movimiento obrero o el periodismo en Asturias y Galicia. En 2018 publicó junto al ilustrador Alfonso Zapico Los niños de humo (Pez de Plata), una memoria sentimental sobre la minería asturiana. Como columnista colaboró en el blog satírico Fundición Príncipe de Astucias y en la revista de humor Gurb. Su trayectoria literaria incluye diversos premios de narrativa breve, entre ellos el Concurso de Microrrelatos Mineros «Manuel Nevado Madrid», y ha participado en antologías como Filando Cuentos de Mujer. Actualmente coordina la sección de noticias de Radio Televisión del Principado de Asturias (RTPA) y sigue siendo una niña de humo.


1.
 Proponga un menú literario: entrada, plato principal y postre.

De entrante, por eso de arrancar bien y con una sonrisa en la boca vamos a por un poco del Eduardo Mendoza más cómico, un Laberinto de las Aceitunas. De plato principal quizás algo latinoamericano, un poco de Gabriel García Márquez, pero no novela, vamos a comer unos artículos periodísticos, concretamente el libro Notas de prensa 1980-1984 que lleva un poco de todo, de realidad, de ficción, de realidad mágica, de ficción veraz. Elegimos estos artículos porque son los más cercanos a nosotros pero puedes elegir algún otro más. De los años cincuenta o sesenta. Y de postre, para degustar de a poquitos el A corazón abierto de Elvira Lindo. Uno de los últimos libros que leí que me ha hecho llorar.

2. ¿Cuál ha sido el último libro que ha sacado en préstamo de una biblioteca?

Hace mucho que no saco libros de las bibliotecas pero sí acudo a ellas para buscar información en algún libro descatalogado y que, gracias a las bibliotecas, los lectores podemos tener acceso a él.

3. ¿Qué escena literaria le viene en este momento a la mente?

Hay una escena que no me puedo sacar de la mente desde el primer día que la leí y forma parte de las primeras líneas de Cien Años de Soledad. Cuando dice: “…la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos”. No interviene ningún protagonista, nadie habla más allá del narrador y sin embargo, delante de mi, veo ese rio y esas aguas y esas piedras. La capacidad descriptiva de García Márquez siempre me pareció exquisita, por mágica, habla de colores, de luces, de sonidos, de olores. Y tú, te los crees.

4. ¿Se ha enamorado de algún personaje literario?

Sí, de muchos, desde muy pequeña. Y cuando cerraba el libro y apagaba la luz, justo antes de dormir, me encantaba imaginarme conversaciones con ese protagonista que me subyugaba en la lectura. Mi primera amor literario fue la Bruja Mon, un libro blanco del Barco de Vapor que fue el comienzo de muchas cosas. Después vinieron muchos más.

5. Sugiera una tríada de poetas.

Antonio Machado

Miguel Hernández

Gloria Fuertes.

6. ¿Cuál ha sido la (o las) Biblioteca de su vida?

Creo que es importante adecuar las lecturas escolares a los años y los gustos actuales de los más jóvenes, sembrando en ellos el gusanillo de la literatura, tendrás lectores toda la vida.  Y no infravalorar las herramientas que a ellos les gustan. Si hay que usar Instagram, ¿por qué no?

Dos. La biblioteca de El Entrego donde empecé a ir de pequeña y donde tuve mi primer carnet de lectora y la biblioteca de la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, donde estudié la carrera de Periodismo, en ella pasé muchas horas de estudios y de “rebusque aleatorio” por las estanterías lo que me hizo descubrir muchos secretos.

7. ¿Con qué libro despertaría el amor a la lectura en un adolescente?

El plan infinito de Isabel Allende.

8. Cite tres novelistas a seguir por cualquier lector.

Elvira Lindo, Leticia Sánchez Ruíz y Eduardo Mendoza.

9. Proponga una medida a favor de la difusión de la lectura.

Creo que es importante adecuar las lecturas escolares a los años y los gustos actuales de los más jóvenes, sembrando en ellos el gusanillo de la literatura, tendrás lectores toda la vida.  Y no infravalorar las herramientas que a ellos les gustan. Si hay que usar Instagram, ¿por qué no?

10. ¿Quiénes son sus compositores o músicos favoritos?

Para dormir mucha noches me pongo a Chopin, para escribir busco algún disco de Forma Antiqva y también me vale (no puede tener letra que me distrae). Durante toda la vida he escuchado a Joaquín Sabina y en algún momento renegué de él porque no era moderno ni estaba bien visto que te gustara Sabina, pero lo cierto es que, muchas veces, cuando canto en la ducha, me pongo bastante sabinera. Soy muy ecléctica en mis gustos y a la vez, cuando lo leáis me vais a dar la razón, también un poco “rara” por no decir viejuna: Me encanta la música portuguesa  (Amalia Rodrigues, Antonio Zambujo y Mariza), me fascina la voz ronca de Maria Dolores Pradera, la música italiana, la copla, también Rozalén y Rosalía. Los cantautores del cono sur como Jorge Drexler o Kevin Johansen están en mi lista de canciones.  Y no tengo ningún problema por bailar cualquier cosa que sea bailable. Y de grupos clásicos, pues posiblemente me quede con Queen.

11. ¿Alguna lectura ha marcado especialmente su vida?

Creo que en su conjunto los escritores latinoamericanos del Siglo XX que empecé a leer cuando era joven, Isabel Allende, García Márquez, Marcela Serrano, Laura Esquivel, también Mario Vargas Llosa, pusieron frente a mi un mundo de sones, de palabras, conceptos y sentimientos y maneras de contar que me encandiló.  Pero también, y eso lo sé ahora, los grandes clásicos de la literatura española que formaban parte de las lecturas obligatorias en la enseñanza y que, tiempo después, se que me sirvieron para afrontar no solo la lectura, también la escritura. Hablo por ejemplo de Miguel de Unamuno, recuerdo con especial cariño su San Manuel Bueno, mártir,  Valle Inclán, Delibes, Pío Baroja, Palacio Valdés, Clarín, Matute, Martín Gaite.

 12. ¿A qué autor rescataría del olvido?

Voy a mencionar a una escritora a la que se está recuperando ahora de ese olvido que mencionas y que espero que sea cada vez menos desconocida para los lectores de este país: Luisa Carnés. Recomiendo absolutamente toda su obra.

13. Seguro que podría recomendarnos la visión de al menos tres películas.

Voy a empezar por una clásica: Casablanca. Siempre me ha gustado esta película, hasta cuando era tan  joven que ni siquiera entendía por qué Ilsa se iba con Victor Lazslo y abandonaba a Rick en Marruecos. La elijo porque me he dado cuenta que es un film que se adapta, perfectamente, al paso de la vida del espectador. Los matices que te encantan son cada vez distintos. Salvo cuando Lazslo abandera la entonación del Himno de Francia. Esa escena es, emocionalmente, inalterable. Y como no puedo dejar de lado el humor, voy a elegir una comedia y española. Otra que no falla: Amanece que no es poco de José Luis Cuerda. Como muchos de los que leéis estas palabras, me se diálogos enteros y son fáciles de incluir en la vida diaria como “¡cómo se le ocurre plagiar a Faulkner!, ¡con la devoción que hay este pueblo por Faulkner!?”. Para terminar, y por mencionar a una de mis directoras favoritas de todos los tiempos, Pilar Miró, voy a mencionar una película que además empata muy bien con la literatura. Está basada en una obra de teatro y está escrita en verso: El perro del Hortelano con unos inconmensurables Emma Suárez y Carmelo Gómez.

14. ¿Qué poema interpreta sus sentimientos?

Tenemos que estar muy orgullosos del trabajo de las editoriales asturianas en su conjunto. Primero porque son capaces de apostar, y mucho, por los autores de la región  y por las  obras escritas en asturiano. Y después porque no se cierran a recuperar figuras de la literatura que están en el olvido si las consideran buenas o apostar incluso por la traducción desde otras lenguas o incluso los proyectos innovadores

Pienso mesa y digo silla,

Compro pan y me lo dejo,

Lo que aprendo se me olvida,

Lo que pasa es que te quiero.

 

La trilla lo dice todo;

Y el mendigo en el alero,

El pez vuela por la sala

El toro sopla en el ruedo.

 

Entre Santander y Asturias

Pasa un río, pasa un ciervo,

Pasa un rebaño de santas,

Pasa un peso.

 

Entre mi sangre y el llanto

Hay un puente muy pequeño,

Y por él no pasa nada,

Lo que pasa es que te quiero.

 

De Gloria Fuertes.

15. ¿Cómo ve el panorama editorial asturiano?

Creo que tenemos que estar muy orgullosos del trabajo de las editoriales asturianas en su conjunto. Primero porque son capaces de apostar, y mucho, por los autores de la región  y por las  obras escritas en asturiano. Y después porque no se cierran a recuperar figuras de la literatura que están en el olvido si las consideran buenas o apostar incluso por la traducción desde otras lenguas o incluso los proyectos innovadores. Se que son tiempos difíciles que han hecho que algunas firmas hayan tenido que cerrar sus puertas.

16. ¿A qué lugar salido de la imaginación de un autor le gustaría trasladarse?

A casi todos los lugares donde estuvo Emilio Salgari o Julio Verne, por eso del espíritu aventurero, a alguna mansión inglesa de Jane Austen pero donde reine la sensibilidad, a veces a alguna noche oscura donde me pueda guiar la Celestina, a la Barcelona de Vázquez Montalbán, al Uruguay de Eduardo Galeano…

17. Sus artistas más admirados son… (referido a pintores, escultores, fotógrafos, arquitectos… etc.)

En pintura y escultura vuelvo a tirar de clásicos, porque si lo son, también, por algo es. Velázquez, Goya, Picasso, Bernini, El Bosco… La fotografía española de este cambio de siglo (finales del XX y principios del XXI)  que define muy bien cómo me gustaría que se recuerde el mundo de mi época la firman  personas como  José Manuel Navia.

18. El último libro que ha comprado ha sido…

Conciencia de clase: Historia de las Comisiones Obreras, editado  por La Catarata. Son relatos de quince autores españoles sobre el papel de miles de personas anónimas en la consecución de derechos en este país.

19. ¿Puede el e-book reemplazar al formato clásico?

La lectura sirve para soñar

¿A la larga? No lo sé. De momento no. Yo era muy reacia al formato e-book y ahora solo soy “un poco reacia”. Entiendo que la sociedad, como conjunto, también irá en esa dinámica. Aunque lo que te ofrece un libro en papel, un librero de carne y hueso, aún no te lo da una pantalla de libro electrónico.

20. ¿Podría decirnos cómo ordena su biblioteca personal?

A grandes rasgos: Literatura escrita en español, autores en lenguas extranjeros, viajes, fotografía, ensayos y estudios varios (sobre minería o periodismo son los que más pueblan mis estanterías)

21. ¿Dónde desearía vivir?

Siempre pienso que habría muchas épocas en las que me gustaría haber vivido, hasta que me doy cuenta de que siendo mujer, mejor el siglo XXI, con sus problemas, que cualquier otro siglo anterior. Con respecto a un lugar físico, no me importaría que fuera Lisboa o Buenos Aires pero reconozco que en Ciañu, tampoco se vive tan mal.

22. ¿A qué persona viva admira?

No puedo elegir una. A muchas, no tienen ni por qué ser conocidas por el “gran público”. Admiro a las personas que tienen ganas de vivir, que ríen, que hacen reír…

23. A su juicio ¿cuál es la mejor obra literaria adaptada por el cine?

Me gusta mucho Sentido y sensibilidad de Austen dirigida por Ang Lee.

 24. ¿Qué está leyendo actualmente?

Quienes manejan los hilos del periodista Roberto Sánchez. Ficcionar la misma época que vivimos me parece hasta un ejercicio de salud mental. Me encanta.

25. ¿Para qué sirve la lectura?

Para soñar.

Carboneras

Aitana Castaño /il. Alfonso Zapico 

Pez de Plata

208 págs.

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“Trabajaban en las tolvas eligiendo el mejor mineral y descartando restos de piedras y madera. Cuidaban de las casas, de las familias, de los niños, de los mayores y muchas veces también se cuidaban entre ellas. Todo el polvo del carbón de las minas asturianas pasaba por sus pulmones. Luchaban contra la silicosis, contra el olvido, contra una sociedad que las ignoraba y contra ellas mismas y sus destinos. Eran las carboneras.

Eran las madres, abuelas, tías, hermanas, vecinas, amantes y esposas de todos los niños de humo que nacieron, se criaron y murieron con las cuencas mineras metidas en el corazón.

Las carboneras son las herederas de una tradición minera que guarda para ellas un escondido rincón del que pocas veces se las saca para recordar que existieron. Y sus vidas están llenas de llantos, de amores y de historias. En Carboneras Aitana Castaño narra, en una historia de historias, la vida de aquellas mujeres que lo dieron todo por la vida y por sus ideales.

El espacio en el que se localiza es Montecorvo del Camino (un lugar ficticio del universo que Alfonso Zapico dibujó y creó para contar la Revolución del 34 en su trilogía La Balada del Norte), en algún momento de los años sesenta, cuando a todas las batallas de estas mujeres también había que sumar la de una clase dirigente represora que no dudó en hacer de las comarcas carboníferas uno de sus laboratorios de torturas.

ELLAS, QUE TRABAJABAN ESCOGIENDO EL MEJOR CARBÓN, TAMBIÉN TUVIERON QUE ELEGIR MUCHAS VECES ENTRE SU DIGNIDAD Y EL HAMBRE. NO SIEMPRE GANARON” (Pez de Plata)

(20 de enero de 2021)

 

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Sobre el autor

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