Gustavo Adolfo Fernández Fernández, bibliotecario de Grado | Biblioasturias
Gustavo Adolfo Fernández Fernández, bibliotecario de Grado

 

 

Nombre y apellidos: Gustavo Adolfo Fernández Fernández

Nombre de la biblioteca: Biblioteca Municipal de Grado/Grau “Valentín Andrés Álvarez”

Localidad: Grado

Número de habitantes de dicha localidad: 10.746 el concejo (7.499 la villa)

 

¿Cuántos años llevas trabajando como bibliotecario/a? ¿Y en esta biblioteca?

Mi primer trabajo como bibliotecario fue éste de Grado, saqué la plaza en 1998. Me tocó hacer el traslado de la biblioteca desde la calle Asturias, la biblioteca que yo visitaba como usuario, a su actual ubicación en la Casa de Cultura. Aún recuerdo que lo primero que tuve que hacer fue peregrinar por los distintos supermercados y tiendas del pueblo  pidiendo cientos de cajas para embalar todos los libros.

¿Y desde cuando está funcionando esta biblioteca?

Desde 1952, aunque en Grado antes hubo otras bibliotecas del Ateneo Popular, del Casino, de la Sociedad de Oficios Varios, de  la UGT o del Comité de Izquierda Republicana. En 2002, con motivo del 50 aniversario, escribí un artículo sobre los orígenes de la biblioteca moscona que puede leerse en este enlace: http://www.bibliotecaspublicas.es/grado/imagenes/contenido3624.pdf

¿Qué te atraía de esta profesión?

Los libros, me encanta leer, desde niño soy un compulsivo lector y coleccionista de cómics y me encantan las novelas de ciencia ficción, los libros de historia y las biografías. Me gustan los libros por su contenido, pero también como objeto físico, me encanta estar rodeado de ellos, en mi casa los tengo por todos lados, incluido el garaje. Últimamente, por falta de espacio, muchos de mis libros han vuelto a casa de mi madre y otros los he donado a la biblioteca. Siempre que viajo visito la biblioteca del lugar y todas las librerías que puedo, sobre todo las especializadas en cómic.

¿Qué destacarías de la ubicación y del edificio de  la biblioteca?

La biblioteca disfruta de una ubicación privilegiada, ocupa una parte del primer piso del Palacio Miranda-Valdecarzana, un emblemático edificio rehabilitado como Casa de Cultura en 1998, y que se sitúa en el centro histórico de la villa, al lado del Parque de Abajo (o de San Antonio) y muy cerca del Ayuntamiento. Este Palacio, junto a la Muralla Medieval y la Capilla de Los Dolores, forman el núcleo principal del Casco Histórico de Grado, declarado Bien de Interés Cultural. Además, estos tres elementos son de propiedad municipal y se usan como equipamientos culturales (los locales de la muralla albergarán próximamente el archivo histórico).

¿Qué perfiles de usuarios recibe (edades, demanda…)? ¿Qué demandan principalmente los usuarios?

Ha evolucionado con los años, antes teníamos la biblioteca llena de escolares que venían a buscar información y a hacer los deberes, ahora hay más estudiantes de universidad. Hace unos años había muchos préstamos de cd´s de música y ahora son DVD´s. Antes la gente venía a utilizar nuestros ordenadores para conectarse a Internet y ahora traen sus portátiles para usar nuestra WIFI. Los que permanecen fieles son los lectores mañaneros de la prensa, los padres que traen a sus niños pequeños a por álbumes ilustrados y, por supuesto, los lectores empedernidos en busca de su dosis de literatura. Una de las cosas más positivas y significativas es que la gente viene a la biblioteca a consultarnos todo tipo de cosas, hasta las más insospechadas, y procuramos no defraudarlos.

Una de las cosas más positivas y significativas es que la gente viene a la biblioteca a consultarnos todo tipo de cosas, hasta las más insospechadas, y procuramos no defraudarlos

Además de los servicios propios de la biblioteca (consulta, préstamo, información bibliográfica, etc.) ¿qué actividades suelen organizarse en la biblioteca?

La animación a la lectura es fundamental en las bibliotecas y engloba todo aquello que podamos hacer para el acercamiento afectivo de niños y adultos a los libros y la lectura. Esto incluye actividades puntuales pero también programas que prolongamos y repetimos en el tiempo como los Encuentros de Literatura y Artes que organizamos durante el mes de abril para celebrar “el mes del libro” con distintos actos, incluida nuestra tradicional Cena Literaria. Otras actividades son los clubs de lectura y los talleres de creación literaria, concursos como el escolar de marcapáginas o el certamen de cartas de amor, el programa “Biblioteca sin fronteras” con el que dedicamos cada año en la biblioteca a un país diferente (desde la A de Alemania, Bélgica, Chile y este próximo año 2015 la D de Dinamarca), la revista de creación literaria y plástica “Las Hojas del Foro de Creación y Lectura”, los Puntos de Lectura que hemos instalado en centros sociales de los pueblos o en pediatría del centro de salud, Cuentacuentos, exposiciones, visitas guiadas y formación de usuarios, y un largo etc.

¿Cuáles dirías que son las principales carencias?

Sin duda de personal, desde hace unos años yo me encargo de toda la gestión del área de cultura del ayuntamiento, que incluye la biblioteca pero también la Casa de Cultura, el Museo Etnográfico, el Archivo Histórico, la Escuela de Música y todas las actividades y programas culturales del concejo. Por ello ya no suelo estar cara al público en la biblioteca y se van cubriendo las necesidades con personal temporal (planes de empleo y similares), lo que supone en la práctica que cuando este personal se adapta y coge el tranquillo,  resulta que se le acaba el contrato.

¿Hasta qué punto la localidad en la que está ubicada, y la población que hace uso de ella, ha condicionado las actividades que se organizan? (En caso de querer destacar algo, estaría bien poner algún ejemplo)

En Grado, por ejemplo, hay un gran movimiento asociativo y la biblioteca colabora habitualmente con estos colectivos. Las bibliotecas públicas tienen además una tarea fundamental en lo relativo a la Colección Local, y me explico: aunque nuestra función general es servir de centro de información, de apoyo a la formación y de ocio, en el caso de la colección local si que tenemos una obligatoria función de conservación de los libros y documentación de autores o temas locales. Además, esta colección local hay que difundirla y para ello, entre otras iniciativas, hemos puesto en marcha la Biblioteca Digital Moscona (BiDiMos) accesible a través de la Web municipal (http://www.ayto-grado.es/biblioteca-digital-moscona).

¿Hay alguna actividad que te haya producido especial satisfacción por la acogida que tuvo?

Destacaría sobre todo dos. Por un lado el Aula de las Metáforas, nuestra biblioteca especializada en poesía fundada por Fernando Beltrán y dirigida por Leopoldo Sánchez Torre. Y por otro, la implicación de los usuarios al crear el Foro de Creación y Lectura de la Biblioteca, una asociación que reúne a lectores que han querido dar un paso adelante, tomar la palabra y no contentarse con ser meros receptores de las actividades que nosotros les proponemos, sino que se han constituido en asociación para proponer iniciativas y colaborar en la organización de las mismas.

A lo largo de tu trayectoria, ¿qué persona o personas (usuarios, visitantes ilustres, etc) te han llamado la atención?

Unos cuantos, tenemos un libro de firmas de visitantes ilustres, pero me quedo con los usuarios habituales, aquella niña que me llamaba “librotecario”, o aquel viejo comunista empeñado en renovar una y otra vez aquel libro que hablaba mal de la Cuba de Fidel Castro para que así no lo leyeran otras personas; me acuerdo sobre todo de grandes lectores que lamentablemente ya no están entre nosotros.

¿Hay algún proyecto que aún no hayas podido realizar y que tengas siempre en mente? ¿Cuál es y en qué consistiría?

Lo que lamento es que el Salón de Libro de Grado, que organizamos durante unos años, no se haya podio mantener por causas diversas.

¿Mantienes contacto habitual con tus compañeros de la Red de Bibliotecas? ¿Por qué canales?

Nos vemos en cursos y reuniones, hablamos por teléfono o por mail, pero quizá no sea suficiente. Mi contacto más habitual es con las compañeras (casi todas mujeres) del Grupo de Animación a la Lectura que nos reunimos muy a menudo para organizar los Encuentros de Clubs de Lectura de Asturias (el de este año en Grado y con la presencia de Rosa Montero) y otras actividades.

¿Sientes que tu trabajo es valorado?

Un sí rotundo, de hecho hemos recibido varios reconocimientos como el premio nacional al “Mejor Proyecto de Dinamización Lectora 2001″ (el primer año que lo concedió el Ministerio de Cultura) o el “Moscón de Oro” en 2007.

Me preocupa el injusto desprestigio de los servicios públicos que la crisis ha agudizado o el canon por el préstamo de libros que no sé cómo vamos a pagar

¿Como has ido viendo la evolución que ha ido sufriendo  la profesión en estos años?

Esperanzadora por un lado con la necesaria informatización, el carné único para toda la Red, la reciente creación de la Plataforma para el préstamo de libros electrónicos eBiblio Asturias. Pero también me preocupa el injusto desprestigio de los servicios públicos que la crisis ha agudizado o el canon por el préstamo de libros que no sé cómo vamos a pagar.

¿Sigues manteniendo la ilusión y la vocación que te atrajo hasta la profesión de bibliotecario/a?

Esencialmente si, es un trabajo gratificante y, sinceramente, necesario.

¿Ha habido algo que te resultase frustrante en estos años? En caso de ser así, explica por qué y qué soluciones podría tener.

La no integración en las Casas de Cultura y en las bibliotecas de los Telecentros (los actuales CDTL, Centros de Dinamización Tecnológica Local). En algunos concejos fueron listos y unificaron los servicios de información a los ciudadanos, en Grado no, la biblioteca está en un edificio (en la casa de Cultura), el Telecentro en otro y la Oficina de Información Juvenil en otro tercero, no tiene sentido. Tampoco entiendo el abandono secular de las bibliotecas escolares y que no tengan personal bibliotecario especializado, que no se me malinterprete no tengo nada en contra de los docentes, soy hijo de maestros y mi mujer es profesora de instituto, pero entiendo que el responsable de la biblioteca de cada centro debería ser un bibliotecario y no un profesor, igual que el personal administrativo, de limpieza o el conserje son personal especializado. Es incomprensible que las bibliotecas escolares utilicen un programa de gestión bibliotecaria distinto al de las públicas cuando todos deberíamos pertenecer a una Red común, al menos en cada municipio la biblioteca escolar y la pública deberían funcionar conjuntamente.

Las bibliotecas deben adaptarse a los nuevos retos, a los nuevos soportes y medios de acceso a la información, pero manteniendo esa fundamental característica de casa común, de lugar de encuentro, de ágora moderna

Personalmente, y con la experiencia adquirida en este tiempo, ¿qué cosas cambiarías en caso de poder?

Cuando saqué la oposición, la biblioteca ya estaba diseñada, construida y equipada. La Biblioteca de Grado es pequeña, nació pequeña para las necesidades de un concejo como Grado, que es además cabecera de comarca. El edificio y las instalaciones son muy aparentes, pero tenemos muchos problemas de funcionalidad y de falta de espacio.

¿Cómo afrontas los retos para el futuro de esta biblioteca? La llegada del libro electrónico, la falta de presupuestos, de personal,  etc.

Vivimos en la denominada sociedad de la información, por tanto los bibliotecarios, como técnicos y gestores de información, deberíamos estar en la cresta de la ola, si no es así quizá sea en parte culpa nuestra. Las bibliotecas deben adaptarse a los nuevos retos, a los nuevos soportes y medios de acceso a la información, pero manteniendo esa fundamental característica de casa común, de lugar de encuentro, de ágora moderna.

(13 de enero de 2015)

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Sobre el autor

Red de Bibliotecas Públicas del Pdo. de Asturias