Marina Laviana Lafuente, la lectura por derecho propio

 

Marina Laviana Lafuente nació en el año 1922 en Ciargüelo, un pueblo a orillas del Nalón y cercano a la capital del municipio, Pola de Laviana.

Desde que aprendió a leer, la lectura se convirtió en su pasión. A cualquier hora, en cualquier rincón…y la forma de poder leer más era a través del intercambio de libros.

“Siendo una güajina por la noche en la cama mi madre no me dejaba leer y yo me tapaba con una manta y leía con la luz de una linterna“.

 En aquel tiempo lejano, cuando el sol era más brillante y la vida de colores.

“La lectura siempre estuvo unida a mi vida, aparte de las actividades normales de jóvenes como montar en bici, bañarnos en el río, jugar al balonmano o pintar“.

 Con el tiempo una de sus aficiones, el balonmano, llevó a Marina a lo más alto del panorama deportivo. En 1944 el equipo femenino de balonmano de Laviana,  del que Marina formaba parte, se proclamó campeón de España, después de vencer por un contundente 9 á 0 al equipo de Madrid, pasando a formar parte de la historia del deporte asturiano.

Marina es una persona vitalista, multifacética y como testimonio de ello es modelo ocasional de carteles publicitarios. La fotografía que encabeza el artículo es buena muestra de ello.

Pero verdaderamente la afición que la acompañó toda su vida fue, sin duda, la lectura.

“Mi pasión era la lectura, cualquier género me servía, clásicas de acción, misterio, policíacas o de amor, todo lo que cayera en mis manos. La verdad que la lectura fue y es mi consuelo, al quedar viuda me lleno el vacío que queda cuando pierdes a la persona que quieres”.

Mi pasión era la lectura, cualquier género me servía, clásicas de acción, misterio, policíacas o de amor, todo lo que cayera en mis manos

Si hubiese que establecer un podio, sin duda Marina es en estos momentos una de las máximas lectoras de la biblioteca de Pola de Laviana, gran aficionada a la novela policíaca y negra, siendo Patricia Highsmith una de sus autoras favoritas.

“Doy gracias a la biblioteca por su labor, lo bien que lo hacen y que tanto me valió″.

Como reflexión final:

¡Y si no hubiesen sido los libros no se que hubiese sido de mi vida!”

(Marina quiere agradecer todas las muestras de cariño recibidas a partir de la publicación de su fotografía en el Facebook de nuestra revista . Y un agradecimiento especial  a los niños de la Biblioteca Telo (CEIP José Calvo Sotelo) de Madrid a  los que aconseja “que lean y lean. La lectura lleva a un mundo distinto, abre la mente a un espacio desconocido”.)

 Texto redactado por Juan Pozueco, bibliotecario de Pola de Laviana

(30 de septiembre de 2016)

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Sobre el autor

Red de Bibliotecas Públicas del Pdo. de Asturias